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para hacer referencia a las lagunas que, según Bécares
et al., (2004: 2) “ocupan una posición intermedia en el
gradiente entre un lago y un humedal. En los lagos el
ambiente pelágico predomina sobre el ambiente litoral
porque el toplancton es el productor primario del lago,
mientras que en los humedales el ambiente litoral (la
vegetación acuática) domina la producción primariaâ€.
Sin embargo Bohn et al., (2011) considera que los lagos
someros se caracterizan por una profundidad media cer-
cana a 1,2 m profundidades máximas que varÃan entre
3 y 5 m, las cuales se correlacionan con las lagunas de
lomadas arenosas de la provincia de Corrientes.
Para Fernández Aláez et al., (2004), el funciona-
miento de los lagos someros está controlado, además
de la disponibilidad de nutrientes y el estado tróco, por
la cantidad y periodicidad del agua que, al ser poco pro-
fundos los niveles del agua uctúan de forma natural
intra e interanualmente, dependiendo en gran parte de
las condiciones climáticas de la región y de las activi-
dades humanas (Blindow 1992, Gafny & Gasith 1999,
Beklioglu et al., 2001). Las uctuaciones en el nivel del
agua tienen un efecto decisivo sobre la estructura, fun-
cionamiento y manejo de estos sistemas acuáticos, y
afectan a sus valores de conservación (Fernández Aláez
et al., 2004).
“Los cambios temporales en la distribución y mor-
fometrÃa de los lagos someros a lo largo del tiempo es-
tán relacionados con el uso de la tierra en áreas donde la
agricultura es la actividad económica más signicativa,
haciendo que la distribución de los lagos sea relevante
para la planicación de actividades económicas en di-
chas regiones†(Bohn et al., 2011: 90).
La uctuación en los niveles de un lago o laguna
está en función de su balance hidrológico como fue de-
mostrado recientemente por Gronewold et al., (2016)
para establecer algunos cambios abruptos en grandes
lagos. Algunas de ellas son más frecuentes en reservo-
rios y lagos localizados en regiones donde los eventos de
precipitaciones son estacionales y cuyo régimen es irre-
gular (Geraldes & Boavida, 2005). Los eventos extremos
y su inuencia sobre el nivel de agua de los lagos cons-
tituye el objetivo de numerosos estudios a nivel mundial
(Hofmann et al., 2008) a la vez que son considerados
consecuencias signicativas del cambio climático (Leh-
ner et al., 2006; Adrian et al., 2009). En esta propuesta
de trabajo, por tratarse de cuerpos de agua muy some-
ros, las respuestas a los ciclos húmedos y secos pueden
manifestarse como respuesta a fenómenos meteoroló-
gicos locales, variaciones interanuales, etc. (Contreras,
2016).
Según Brinson (2004), generalmente los inventarios
de humedales proveen datos útiles sobre los tipos de
humedades en la región de interés, su localización y ex-
tensión. Tal información sobre un recurso natural es una
de las herramientas más importantes para el manejo. Sin
embargo, las clases de humedales, ya sea por RAMSAR
o la National Wetland Inventory, no fueron creadas ini-
cialmente para relacionar los humedales con las funcio-
nes que ellos desempeñan.
La ventaja de una clasicación funcional o la habi-
lidad para vincular las clasicaciones existentes con la
función que cumplen, proveerÃa inventarios con infor-
mación adicional. La comprensión de la forma en que
funcionan naturalmente los humedales puede ser de un
gran valor en la demostración de cómo se vinculan con
los bienes y servicios utilizados para la sociedad. Brinson
(2004).
Sobre la región de Lomadas Arenosas, como lo
destacan diversos autores (Popolizio (1984), Frengue-
lli (1924), Neiff (2003), Carnevalli (1994), entre otros),
existe un gran número de lagunas someras tanto per-
manentes como temporarios, superando la cifra de 30
000 cuerpos de agua, según Contreras, (2016).
Estas lagunas, se caracterizan, según Neiff (2003),
por sus formas redondeadas, con un diámetro entre 30
y 500 metros, una distribución más o menos regular,
diferencias apreciables entre el área limnética y el área
litoral donde generalmente está poblada por gramÃneas
acuáticas en la zona de contacto tierra/agua y por plan-
tas sumergidas hasta una profundidad de 1 – 2 m, un
espejo de agua visible, una profundidad que varÃa entre
1,5 – 4 m, aguas con tendencias neutras a ligeramente
ácidas (pH 6 – 7,5), conductividad menor que 70 µS.cm)
y una buena disponibilidad de oxÃgeno, con valores su-
periores a 6,3 mg/L; es decir próximos al 75% de satu-
ración.
Sin embargo, Contreras et al., (2014) destacó que
la circularidad de las lagunas puede no estar relacionada
al proceso que le dio origen, sino por el contrario, serÃa
la respuesta de las mismas durante los perÃodos secos.
En efecto, dicha situación podrÃa incidir en los cambios
morfológicos de manera similar a los procesos de redon-
deamiento observados por Paira & Drago (2006) en las
lagunas del valle aluvial del rÃo Paraná Medio, previas a
extinguirse.
A su vez, en Contreras et al., (2014) concluye que,
esas variaciones tanto morfológicas como morfométri-
cas, son las transiciones propias de la dinámica geomor-
fológica de la región, lo que da la pauta de que se trata
de un área con procesos activos y susceptible a cambios
en cortos perÃodos de tiempo.
En este sentido, el Cociente de Elasticidad permite
medir la amortiguación hÃdrica de agua de un cuerpo de
agua que, como describe Neiff (2003), es un descriptor
sintético de la uctuación del nivel del agua en perÃodos
de sequÃa-inundación, incluyendo el control de inunda-
ciones debido a la acción retardadora del escurrimiento
supercial. Este valor (o Ãndice) es una componente de:
• Las caracterÃsticas geomorfológicas del macrosistema
•La capacidad de almacenaje de agua en el suelo y sub-
suelo.
• La variabilidad meteorológica regional (lluvias/ET + in-
ltración).
La elasticidad del sistema permite explicar en gran
medida la distribución y abundancia de las poblaciones,
el almacenamiento y movilidad de los nutrientes, las
F. Contreras - A. Paira | APLICACIÓN DEL “ÃNDICE DE CAMBIO†A LAS VARIACIONES MORFOMÉTRICAS DE LAS LAGUNAS DE LOMADAS... P P. 31-38